Muchas veces nos negamos en aceptar la Verdad; pues, más placentera es la mentira que afrontar la realidad.
El diablo nos pinta cuadros que aparentan traer paz; mas, son castillos en el aire, sólo un placer fugaz.
Aceptamos como cierto lo que nuestro corazón quiere ver, ilusiones pasajeras de algo que resistimos perder.
Mas, si a Cristo nos acercamos y le damos oportunidad; sanará nuestras heridas y nos dará libertad.
-Lourdes Martínez
"Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio." Hechos 3:19