El devocional de hoy
Placer versus gozo
Lectura: Juan 15:7-11, II Timoteo 3:1-5
Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. (Juan 15:11)
¡Cuan grande es la diferencia entre el gozo puro y limpio que da el Señor Jesucristo y el "placer" inmundo que ofrece el mundo! La realidad es que el mundo adora el placer como si fuera un dios. De hecho, los antiguos eran tan audaces de tener un dios llamado Bacus, que era el dios de vicio y placeres carnales.
El mundo ofrece «placeres temporales» (Hebreos 11:25), pero el Señor Jesús ofrece un gozo pleno y duradero (Juan 15:11). El placer depende de las circunstancias, pero el gozo es interno y no es perturbado por nuestro ambiente.
El placer siempre es cambiante, pero ¡el gozo es constante! A los deleites mundanos por lo general les sigue una depresión. El gozo verdadero está fundamentado en Jesucristo, quien «es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos» (Hebreos 13:8).
Para seguir experimentando placer, tenemos que correr de un estímulo a otro, porque el placer se niega a dejarse atrapar permanentemente. El gozo es justo lo contrario. Es un don que recibimos de Dios.
El placer busca lo suyo, pero el gozo se basa en el autosacrificio. Mientras más procuramos la autogratificación, más vacíos nos sentimos. Si una pinta de placer produce una felicidad momentánea hoy, se necesita un galón de emoción y agitación para lograr el mismo efecto mañana. Sin embargo, el gozo se basa en darnos a nosotros con sacrificio. A medida que aprendemos lo que significa centrarnos en las necesidades de los demás, encontramos mayor realización en Dios mismo, el cual satisface todas nuestras necesidades.
Es sólo cuando buscas las cosas de Cristo que puedes encontrar un gozo permanente.
(II Pedro 2:13) sufriendo el mal como pago de su iniquidad. Cuentan por deleite andar en placeres disolutos durante el día; son manchas e inmundicias, deleitándose en sus engaños mientras banquetean con vosotros.
(Tito 3:3) Porque nosotros también en otro tiempo éramos necios, desobedientes, extraviados, esclavos de deleites y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y odiándonos unos a otros.
SI QUIERES UN GOZO QUE DURE, SIEMPRE PON A CRISTO EN PRIMER LUGAR.
Hno Prince Parker