
La Autoridad de Antigüedades de Israel anunció el descubrimiento de una sección de aproximadamente 300 metros del Acueducto Bajo de Jerusalén, una infraestructura construida originalmente durante el período de los reyes asmoneos, alrededor del año 100 a. C.
El tramo fue localizado al sur del Kibbutz Ramat Rachel, en el sur de Jerusalén, dentro de un terreno destinado a la construcción de un nuevo barrio. El sistema completo recorría unos 21 kilómetros, desde las Piscinas de Salomón, al sur de Belén, hasta Jerusalén y el Monte del Templo.
La estructura funcionaba exclusivamente mediante la fuerza de gravedad. Según los investigadores, los antiguos ingenieros diseñaron un recorrido adaptado a las colinas y a la roca madre, con una pendiente muy suave de aproximadamente un metro de descenso por cada kilómetro.
📌 Aspectos clave
✔ El tramo descubierto del acueducto mide aproximadamente 300 metros.
✔ La estructura original fue construida durante el período asmoneo, hace más de 2.000 años.
✔ El recorrido completo alcanzaba unos 21 kilómetros, desde las Piscinas de Salomón hasta Jerusalén.
✔ El sistema abastecía a la ciudad y al Monte del Templo sin utilizar bombas mecánicas.
✔ El acueducto fue remodelado durante el período otomano, hace unos 500 años.
✔ Las autoridades planean conservarlo e integrarlo en el acceso de un nuevo barrio.
✔ También existe un proyecto para crear un parque continuo junto al antiguo sistema hidráulico.
El acueducto que llevaba agua a Jerusalén y suplía al Templo
El Acueducto Bajo de Jerusalén formaba parte de una red hidráulica desarrollada para cubrir las necesidades de la ciudad durante el período del Segundo Templo. Su función era conducir agua hacia Jerusalén y hacia el Monte del Templo, especialmente en una época en la que la ciudad recibía a numerosos residentes y peregrinos durante las festividades religiosas judías.
Benyamin Storchan y Gil Freid, directores de la excavación, describieron la estructura como un proyecto de ingeniería impresionante. Según explicaron, probablemente fue construido durante el gobierno de los reyes asmoneos y estuvo en uso intermitente hasta hace aproximadamente un siglo.
Los arqueólogos destacaron que el acueducto se extendía por unos 21 kilómetros. A lo largo de la mayor parte de la ruta, el agua avanzaba por una pendiente muy gradual, con un descenso de solo un metro por cada kilómetro.

Una obra adaptada al terreno
El diseño del acueducto exigió que sus constructores siguieran la configuración natural del territorio. En lugar de depender de mecanismos de bombeo, el sistema aprovechaba la gravedad para mantener el flujo del agua desde las fuentes situadas al sur de Jerusalén.
A lo largo del canal se habilitaron puntos de limpieza que permitían retirar obstrucciones y realizar reparaciones. En su primera etapa, el agua circulaba por un canal construido con mampostería y revestido con material impermeable.
Durante el período otomano, la estructura experimentó nuevas intervenciones. Se introdujeron tuberías de cerámica dentro del canal original y se reforzaron algunas partes de los muros exteriores con revoque y pequeñas piedras.
Amit Re’em, arqueólogo del distrito de Jerusalén de la Autoridad de Antigüedades de Israel, calificó el acueducto como una maravilla de la ingeniería. Afirmó que incluso con la tecnología actual, la construcción de un sistema semejante requeriría una planificación y un esfuerzo considerables.
Preservación junto al nuevo desarrollo urbano
El descubrimiento se produjo durante excavaciones realizadas en una zona planificada por la Autoridad de Tierras de Israel para un nuevo vecindario. Las instituciones involucradas anunciaron su intención de compatibilizar el desarrollo urbano con la conservación del patrimonio histórico.
Yehuda Eliyahu, director interino de la Autoridad de Tierras de Israel, afirmó que el hallazgo recuerda la continuidad de las generaciones que construyeron y desarrollaron Jerusalén. También señaló que integrar el acueducto en la entrada del nuevo barrio permitirá a residentes y visitantes acercarse a la historia de la ciudad.
Amichai Eliyahu, ministro de Patrimonio de Israel, relacionó la obra con una planificación destinada a ampliar la capacidad de Jerusalén para recibir habitantes, peregrinos y actividades públicas alrededor del Templo. El ministro añadió que su incorporación al nuevo barrio permitirá que las futuras generaciones conozcan el legado histórico de la estructura.
La Autoridad de Antigüedades de Israel también impulsa, junto con la Municipalidad de Jerusalén y otros colaboradores, un proyecto de parque continuo. La iniciativa busca crear un recorrido por el que las personas puedan caminar junto al acueducto desde el sur de Jerusalén hasta la Ciudad Vieja.
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