
Charlie Duke, astronauta de la misión Apolo 16 y uno de los hombres que caminó sobre la Luna, afirmó que los objetos voladores no identificados, conocidos como OVNIs o UAPs, no son naves de seres biológicos procedentes de otros planetas. Según su interpretación, se trataría de engaños de naturaleza demoníaca destinados a desviar a las personas de la verdad bíblica.
Duke hizo estas declaraciones durante una entrevista con Billy Hallowell, periodista de CBN News, en la que habló sobre su experiencia espacial, su conversión cristiana y el renovado debate sobre los fenómenos aéreos no identificados. El astronauta también participa en el documental Investigating the Supernatural: Angels and Demons, producido por CBN News.
📌 Aspectos clave
✔ Charlie Duke afirmó que los OVNIs y los supuestos seres extraterrestres son demoníacos, según su interpretación bíblica.
✔ El astronauta dijo que nunca observó naves ni extraterrestres durante sus vuelos espaciales.
✔ Los destellos que vio en sus ojos durante el viaje del Apolo 16 fueron relacionados con partículas cósmicas mediante un experimento.
✔ Duke volvió plenamente a la fe en Jesucristo después de atravesar un proceso de búsqueda espiritual.
✔ El veterano del Apolo 16 defendió la autenticidad de los alunizajes con argumentos físicos y científicos.
✔ Su postura sobre los OVNIs ha provocado burlas, aunque coincide con la interpretación expresada por el astrofísico Hugh Ross.
“Son demoníacos”
Al explicar su postura sobre los OVNIs, Duke fue directo: “Son demoníacos”. El astronauta sostuvo que estos fenómenos pueden desviar la atención de las personas y conducirlas a buscar respuestas exclusivamente en supuestos seres alienígenas.
“Lo que creo es que los OVNIs están tratando de alejarnos de la verdad y hacernos correr tras estos seres alienígenas, que en realidad no son seres en absoluto; son demoníacos”, afirmó.
Duke relacionó esta interpretación con 2 Corintios 11:14, pasaje bíblico que advierte que Satanás puede disfrazarse como un ángel de luz. También mencionó la necesidad de examinar espiritualmente aquello que se presenta como extraordinario.
La ficha señala que dentro del mundo cristiano existen diferentes opiniones sobre la posibilidad de vida biológica extraterrestre. Sin embargo, la postura expuesta por Duke coincide con la del astrofísico Hugh Ross, quien participa en el documental de CBN News y sostiene una conclusión semejante sobre el origen sobrenatural del fenómeno.
Una convicción que atribuye a la oración
Duke explicó que buscó orientación espiritual mediante la oración. Pidió a Dios discernimiento sobre el fenómeno OVNI y solicitó una señal concreta: que un amigo empresario, que nunca hablaba de temas científicos, sacara el asunto durante el desayuno del día siguiente.
Según el relato del astronauta, el amigo mencionó exactamente el tema que Duke había presentado en oración. A partir de esa experiencia, afirmó haber concluido que la perspectiva bíblica era correcta.
Esta explicación forma parte de su testimonio personal y de la manera en que interpreta los fenómenos relacionados con los OVNIs. No representa una conclusión científica compartida de forma unánime, ya que también existen sectores que atribuyen los avistamientos a fenómenos naturales, errores de percepción u otras explicaciones.
Lo que Duke vio durante el Apolo 16
Charlie Duke viajó a la Luna en 1972 como integrante del Apolo 16. Durante la trayectoria espacial, después de atravesar los cinturones de Van Allen, los astronautas observaron destellos luminosos en sus ojos.
La tripulación realizó un experimento con dos placas fotográficas móviles para estudiar aquellas luces. De acuerdo con la información presentada por CBN News, el análisis relacionó los destellos con partículas cósmicas que impactaban en la retina, no con naves desconocidas o seres extraterrestres.
Duke afirmó que nunca vio una nave alienígena durante sus vuelos espaciales. Su experiencia, por tanto, no se basa en haber observado personalmente una entidad extraterrestre, sino en su interpretación religiosa del fenómeno OVNI y en su convicción de que la Biblia ofrece el marco adecuado para discernirlo.
La fe en Jesucristo pasó a ser su prioridad
Cuando caminó sobre la Luna, Duke se consideraba cristiano en términos nominales. Sin embargo, describió su estado espiritual de aquella época con una frase contundente: “Jesús estaba en mi mente, pero no en mi corazón”.
Años después, entre 1976 y 1977, asistió a un estudio bíblico de fin de semana titulado Walk Through the Bible. El análisis de los relatos sobre Jesús lo llevó, según su testimonio, a concluir de manera racional y espiritual que el Evangelio era verdadero.
Desde entonces, comenzó a compartir su testimonio en clubes sociales y universidades, combinando su experiencia como astronauta con su fe cristiana. Para Duke, su relación con Cristo tiene más importancia que su logro histórico como caminante lunar.
“Si nadie recuerda que caminé sobre la Luna, no me importa; pero quiero que Jesús sepa que caminé con Él”, afirmó.
Incluso ha expresado para su futura tumba una inscripción que resume esa prioridad: “Aquí yace un hombre que caminó con Dios”.
También defiende la llegada a la Luna
Durante la entrevista, Duke respondió a quienes sostienen que los alunizajes fueron un montaje. El astronauta rechazó esas teorías y señaló la existencia de evidencias físicas, como las fotografías tomadas por el satélite Lunar Reconnaissance Orbiter, las marcas dejadas en la superficie lunar, los módulos de descenso, los vehículos espaciales y los experimentos que transmitieron datos durante años.
También mencionó las aproximadamente 600 libras de rocas lunares traídas a la Tierra por las misiones Apolo y sus diferencias químicas con las rocas terrestres.
“Miren, simplemente no lo han investigado a fondo; la evidencia es abrumadora, aterrizamos en la Luna”, afirmó.
Duke recordó además que el Apolo 16 enfrentó una falla técnica grave aproximadamente una hora antes del alunizaje. El Control de Misión necesitó dos revoluciones orbitales para diseñar una alternativa, y la tripulación pudo descender finalmente con siete horas de retraso.

