
David Henrie, actor conocido por Wizards of Waverly Place, How I Met Your Mother, Little Boy y Reagan, relató el costo profesional y personal que pagó después de hacer pública su fe cristiana y rechazar papeles que consideraba incompatibles con sus convicciones.
Durante una entrevista en el podcast de Bryce Crawford, Henrie explicó que perdió agentes, oportunidades laborales, dinero, amistades y una relación sentimental. El actor contó su proceso de conversión a Jesucristo después de atravesar una etapa de depresión, vacío personal y ataques de pánico. La conversación transcurrió en un ambiente de respeto, pese a que el actor se define como católico y Crawford es evangélico.
📌 Aspectos clave
✔ David Henrie afirmó que perdió agentes, papeles, dinero, amistades y una novia después de establecer límites relacionados con su fe.
✔ Durante una etapa de depresión y ataques de pánico, optó por Jesucristo.
✔ El actor rechazó papeles que consideraba contrarios a sus convicciones morales y religiosas.
✔ Henrie define “vender el alma” como renunciar progresivamente a la moral y a las convicciones para alcanzar el éxito.
✔ Fue entrevistado por Bryce Crawfor en una conversación sobre Hollywood, familia y cristianismo.
✔ El actor habló también de su matrimonio, sus hijos y la presión que afrontan los intérpretes jóvenes.
La fe tuvo un costo profesional
“Al principio fue duro. Fue duro. Perdí a mis agentes”, afirmó Henrie durante la entrevista. El actor explicó que también rechazó distintos papeles porque no quería participar en proyectos que consideraba contrarios a su fe.
“No voy a hacer algo que creo que faltaría al respeto a mis creencias o faltaría al respeto a nuestro Señor”, relató.
Según su testimonio, esa decisión tuvo consecuencias económicas y profesionales. Henrie dijo que perdió “mucho dinero”, además de amistades y una novia que tenía en ese momento.
También describió la reacción de personas que no comprendían que rechazara proyectos importantes por motivos religiosos. “He tenido situaciones con papeles en las que realmente me querían, pero dije que iban contra mis creencias, y la gente respondía: ‘¿Qué demonios? Cualquiera querría esto’”, explicó.
El actor aseguró que, después de perder buena parte de su círculo social, solo una persona permaneció a su lado. Sin embargo, afirmó que más tarde encontró nuevas amistades, formadas por hombres a los que respetaba y que lo ayudaban a crecer en Cristo.
Del vacío personal a la fe en Jesucristo
Henrie relató que sufrió una etapa de depresión, desorientación existencial y ataques de pánico después de finalizar su ciclo de fama juvenil en Disney. Durante su primer ataque, experimentó visión borrosa y sudoración, por lo que tuvo que ser trasladado a un hospital.
En un principio, dijo que se resistió a acudir a terapia o hablar de sus problemas con otros hombres. La crisis coincidió con un periodo en el que, pese a haber alcanzado estabilidad económica, sentía un profundo vacío personal.
Su proceso de conversión ocurrió durante la producción de Little Boy, en 2015. En el set participó en conversaciones filosóficas sobre el origen del universo, la causalidad y el ajuste fino. Esas discusiones lo llevaron a aceptar la existencia de un Creador y a replantearse su conducta moral.
A partir de ese proceso, Henrie comenzó a establecer límites más definidos en su carrera. El actor explicó que ya no estaba dispuesto a aceptar cualquier papel o proyecto si consideraba que podía vulnerar sus convicciones.
Qué significa “vender el alma” en Hollywood
Henrie aclaró que, cuando habla de “vender el alma”, no se refiere necesariamente a un ritual diabólico literal ni a un contrato de sangre. Para él, la expresión describe el proceso por el que una persona abandona gradualmente sus valores para alcanzar el éxito.
“Hollywood es algo difícil. Estás tan condicionado por lo que los demás piensan que es muy fácil perderte a ti mismo”, afirmó.
El actor señaló que algunos jóvenes llegan a la industria dispuestos a renunciar a sus convicciones con tal de triunfar. En ese sentido, considera que “vender el alma” funciona como una imagen para describir la capitulación de la moral, los principios y la identidad personal.
Henrie también criticó el entorno de la actuación infantil, al que describió como deshumanizado. Mencionó la falta de privacidad para los menores, la presión económica sobre las familias y las condiciones en las que algunos niños desarrollan su carrera.
David Henrie: “Soy hijo de Dios”
Al hablar de su identidad, Henrie resumió sus prioridades de esta manera: “Soy hijo de Dios. Soy católico, esposo, padre de cuatro hijos en la tierra, y tenemos otros 10 en el cielo”.
La entrevista también abordó las pérdidas gestacionales vividas por su familia, su matrimonio con Maria Cahill y la próxima llegada de otro hijo. Henrie ha explicado que su fe en Jesucristo, su familia y sus límites morales forman parte de una misma decisión vital.
Su hermano, Lorenzo Henrie, también rechazó interpretar a Al Pacino en la producción The Offer debido a la presencia de escenas de sexo y desnudez explícita. Según lo relatado por Bryce Crawford, después de esa decisión recibió advertencias de que no volvería a trabajar en la industria. Sin embargo, tiempo después, Mel Gibson lo contrató para participar en la película The Resurrection.

