
El Parlamento de Papúa Nueva Guinea aprobó una enmienda constitucional que declara oficialmente al país como una nación cristiana.
La votación, realizada el 12 de marzo, contó con 80 votos a favor y solo cuatro en contra. La enmienda añade al preámbulo de la Constitución una declaración que reconoce a Dios Padre, Jesucristo y el Espíritu Santo como el Creador y Sustentador del universo, y fuente de poderes y autoridades delegados al pueblo de Papúa Nueva Guinea.
Además, el cristianismo se reflejará en el Quinto Objetivo de la Constitución y la Biblia será reconocida como símbolo nacional. El primer ministro James Marape expresó su satisfacción por esta decisión, destacando el papel histórico y continuo de las iglesias cristianas en la unidad y desarrollo del país. Esta enmienda es el resultado de amplias consultas realizadas en 2022, que contaron con un apoyo significativo de comunidades, iglesias y grupos de la sociedad civil.

