Falleció el reverendo Jesse Jackson, líder de derechos civiles a los 84 años
Un personaje histórico con logros, críticas y debates sobre su influencia

El reverendo Jesse Jackson falleció el 17 de febrero de 2026, a los 84 años, en su hogar de Chicago, rodeado de su familia, tras años enfrentando enfermedades neurodegenerativas que limitaron su movilidad y su capacidad de hablar. Su deceso cerró un capítulo en la historia del activismo por los derechos civiles y dejó un legado que trasciende fronteras.
Desde 2017, Jackson vivió con la enfermedad de Parkinson y posteriormente fue diagnosticado con parálisis supranuclear progresiva en 2025. A pesar de estas condiciones debilitantes, mantuvo su compromiso con causas sociales y su labor como líder espiritual. Durante la pandemia de COVID-19, tanto él como su esposa enfrentaron complicaciones de salud, superándolas con rehabilitación intensiva.
Su vida combina el ministerio bautista con la acción social, destacando su liderazgo en la Rainbow/PUSH Coalition, fundación de Operation PUSH en 1971, y la creación de la National Rainbow Coalition para ampliar la representación de minorías en la política estadounidense. Chicago, ciudad que lo adoptó y donde desarrolló gran parte de su labor, se convirtió en el epicentro de su influencia social y política.
Jesse Jackson: honras y despedidas
La Rainbow/PUSH Coalition ha organizado honras fúnebres y conmemoraciones públicas que reflejan la magnitud de su legado. Los restos de Jackson estarán expuestos en capilla ardiente en Chicago los días 25 y 26 de febrero, seguidos de la «Celebración del Pueblo» el 27 de febrero, y culminando con el servicio fúnebre oficial el 28 de febrero. Se espera que miles de personas de distintas comunidades rindan homenaje a su vida y obra.
Nacido como Jesse Louis Burns el 8 de octubre de 1941 en Greenville, Carolina del Sur, Jackson creció en un contexto marcado por el racismo y la segregación. Adoptó el apellido de su padrastro, Charles Henry Jackson, y destacó como estudiante y atleta, lo que le permitió acceder a la educación superior y desarrollar su liderazgo desde joven, liderando protestas pacíficas como los «Greenville Eight».
Jesse Jackson — contribuciones, críticas y debates
Jesse Jackson dejó un legado complejo, con logros y también controversias. Durante su carrera, fue uno de los primeros afroamericanos en realizar campañas presidenciales competitivas en 1984 y 1988, movilizando a votantes de múltiples grupos sociales y promoviendo la justicia social. Su labor diplomática incluyó negociaciones para la liberación de prisioneros en Siria, Cuba, Irak y Kosovo, destacando su papel como mediador ciudadano en escenarios de conflicto internacional.
Sin embargo, sectores conservadores criticaron su enfoque político y algunas de sus estrategias, considerándolas radicales o polarizantes. Algunos vieron sus exigencias económicas y sociales como demasiado ambiciosas para el sistema estadounidense, y señalaron que su influencia podría haber generado tensiones innecesarias con ciertos grupos políticos y económicos.
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📲 Únete a nuestro canal oficialJesse Jackson mantuvo encuentros y gestiones diplomáticas con líderes considerados autoritarios o abiertamente enfrentados a Estados Unidos. Entre ellos se cuentan sus reuniones con Fidel Castro en Cuba, Saddam Hussein en Irak, Hafez al-Assad en Siria y Slobodan Milošević en Serbia, en el marco de negociaciones para la liberación de prisioneros y ciudadanos retenidos. Mientras sus seguidores describieron estas acciones como “diplomacia moral” orientada a salvar vidas mediante el diálogo, críticos —especialmente desde sectores conservadores— señalaron que tales acercamientos podían interpretarse como legitimación política de regímenes cuestionados por violaciones a los derechos humanos.
Un episodio polémico fue su participación en el funeral de Hugo Chávez en 2013, donde Jackson oró públicamente por el fallecido presidente venezolano. Esta acción fue criticada por sectores que consideraron que su presencia implicaba apoyo a un gobierno autoritario, aunque Jackson defendió su participación como un acto de oración por la paz y la fortaleza del pueblo venezolano. Cabe recordar que Jesse Jackson respaldó públicamente el programa impulsado por Hugo Chávez que suministró combustible de calefacción a bajo costo para comunidades de escasos recursos en Estados Unidos, beneficiando zonas como el Bronx en Nueva York y el estado de Massachusetts. Esta iniciativa fue presentada como una ayuda directa a familias vulnerables durante el invierno, aunque también generó cuestionamientos en sectores que interpretaron ese respaldo como un gesto político hacia el gobierno venezolano.
Además, su vida personal y algunas declaraciones públicas, como comentarios controvertidos sobre Nueva York en 1984 y sus vínculos con Louis Farrakhan, generaron críticas que contrastan con los elogios por su capacidad de movilización, sus logros educativos y sus iniciativas económicas para minorías en Estados Unidos.
A pesar de las controversias, Jackson mantuvo un ministerio bautista centrado en la acción social, destacando que la fe debía traducirse en justicia y esperanza para los marginados. Su mensaje de «Keep Hope Alive» buscó motivar a generaciones a perseverar frente a la desigualdad y la adversidad social.
