Feria de negocios termina con más de 200 bautismos
Un evento empresarial que abrió espacio para el mensaje del Evangelio

Lo que comenzó como una simple feria de negocios RoofCon terminó convirtiéndose en un testimonio impactante del poder del Evangelio. Un evento diseñado originalmente para el intercambio comercial y el emprendimiento derivó en una experiencia espiritual que marcó la vida de cientos de personas.
Durante el desarrollo de la feria de negocios, los organizadores y participantes aprovecharon el espacio para compartir el mensaje de Jesucristo. De manera inesperada para muchos asistentes, el ambiente del evento fue cambiando conforme las conversaciones trascendieron lo profesional y dieron paso a reflexiones sobre la fe, la vida y la necesidad de salvación.
Feria de negocios que abrió paso a la fe cristiana
La feria de negocios no solo reunió a emprendedores y expositores, sino que se convirtió en un lugar donde el mensaje cristiano fue proclamado de forma clara. A lo largo del evento, más de 200 personas tomaron la decisión de aceptar a Jesucristo como su Salvador, un resultado que superó cualquier expectativa inicial.
Como consecuencia de esas decisiones de fe, se llevaron a cabo bautismos que marcaron el cierre del encuentro. Además unas 50 personas que acudieron buscando oportunidades comerciales terminaron dando un paso público de obediencia, testificando su nueva fe en Jesucristo a través del bautismo en agua.
El desarrollo de esta feria de negocios evidenció que los espacios cotidianos también pueden ser utilizados para anunciar el Evangelio. Sin tratarse de un evento eclesial tradicional, el mensaje cristiano fue compartido de manera directa, generando un impacto profundo en quienes participaron.
Desde una perspectiva protestante, este hecho subraya la importancia del testimonio personal y de la proclamación del Evangelio más allá de los templos. La transformación de este evento confirma que Dios puede obrar en contextos inesperados, utilizando iniciativas comunes para llevar a las personas al arrepentimiento y a una relación personal con Jesucristo.
La feria de negocios pasó así de ser un encuentro comercial a convertirse en un ejemplo claro de cómo la fe cristiana puede influir en todos los ámbitos de la sociedad. El resultado final dejó una huella espiritual duradera en cientos de vidas, recordando a la Iglesia la relevancia de llevar el mensaje de salvación a cada espacio posible.
