Charlie Kirk proclamó a Cristo minutos antes de ser asesinado

El asesinato de Charlie Kirk ha generado gran conmoción, pero lo que más resuena es lo que ocurrió minutos antes de su partida. En un acto en la Universidad del Valle de Utah (UVU), en Orem, Utah, Kirk estaba compartiendo públicamente pasajes de la Biblia, proclamando la Palabra de Dios, cuando fue atacado.
Este hecho ha impactado a la comunidad cristiana porque su último acto no fue de silencio ni de miedo, sino de proclamación. Charlie Kirk dedicó sus últimos minutos a hablar de las Escrituras, lo que para muchos representa un testimonio fiel de lo que significa vivir y morir con la fe en Jesucristo.
Charlie Kirk en la universidad
Compartir la Biblia en un espacio universitario revela la firmeza de su convicción. Líderes cristianos de diferentes contextos han subrayado que este acto final de Charlie Kirk debe inspirar a la iglesia a proclamar el evangelio con valentía, incluso en entornos donde la fe es cuestionada o rechazada.
Tras conocerse la noticia, el pastor de su iglesia expresó profundo dolor por la pérdida, pero también destacó la esperanza que deja su testimonio. Señaló que lo central no es la forma en que murió, sino lo que estaba haciendo en ese instante: predicando las Escrituras ante un público universitario. Sus palabras llamaron a los creyentes a continuar esa misión sin temor ni reservas.
La escena de sus últimos momentos ha sido interpretada como un recordatorio urgente de la necesidad de vivir con la Biblia en el centro. El hecho de que Kirk proclamara públicamente la Palabra en la Universidad del Valle de Utah, justo antes de ser asesinado, se ha convertido en un símbolo de fidelidad hasta el final.
Más allá de la tragedia, la comunidad cristiana resalta que su muerte deja un legado. Charlie Kirk no será recordado únicamente como una figura reconocida, sino como alguien que, incluso frente al peligro, decidió mantener su fe visible, proclamando el evangelio en un lugar de debate e influencia como la universidad.
Su partida deja dolor, pero también una enseñanza: la urgencia de anunciar a Jesucristo con firmeza y convicción, confiando en que su mensaje trasciende incluso las circunstancias más difíciles.
Si bien es lamentable su asesinato, como el de cualquier ser humano, cabe recordar que su predica NO era acorde a la enseñanza de Jesucristo el Hijo de Dios, que llegó a decir que prefería la muerte de inocentes al control de armas y que en general apoyaba con mensajes de odio actos de racismo e incluso pederastas y genocidas. No olvidemos que cuando el diablo tentó al Hijo de Dios al principio usó la biblia torciendo su mensaje (Mt 4:1-7)