Kaká reafirma su identidad en Cristo tras duras pruebas
Da mensaje profundamente cristiano sobre identidad y fe en una iglesia

El exfutbolista Kaká volvió a ofrecer un testimonio que ha conmovido a la comunidad cristiana durante su participación en la Iglesia Família de Sorocaba, en Brasil. Con una Biblia en la mano, relató cómo Dios forjó su identidad en algunos de los momentos más difíciles de su vida. Afirmó que no fue la fama ni los logros deportivos lo que le dio seguridad, sino comprender que su verdadero valor está en Cristo.
Recordó especialmente la crisis que vivió tras una grave lesión cervical cuando era joven. Estuvo al borde de quedar paralizado, sin saber si volvería a jugar, pero en medio de la incertidumbre experimentó una paz que describió como imposible de explicar. Dijo con firmeza: “El Señor estaba conmigo”, subrayando que fue esa presencia la que sostuvo su corazón.
Kaká y la identidad en Cristo
Kaká también explicó que durante su trayectoria profesional enfrentó grandes presiones: críticas, lesiones, cambios de rendimiento y etapas emocionalmente tensas, especialmente durante su paso por el Real Madrid. En medio de todo eso, comprendió que ni los elogios ni las acusaciones podían definirlo. No era “el mejor del mundo” ni “la peor contratación”, sino un hijo de Dios, y fue esa convicción la que lo estabilizó emocionalmente.
Aunque no centró su testimonio en su vida personal, reconoció que atravesó momentos muy dolorosos en su historia familiar. Entre ellos, mencionó que su divorcio fue una prueba especialmente dura, una etapa en la que sintió una profunda carga emocional. Sin embargo, afirmó que incluso en ese proceso Dios le recordó que su identidad no dependía de sus pérdidas, sino de su relación con Cristo.
A lo largo de su mensaje, Kaká insistió en que su vida cambió cuando dejó de construir su identidad en logros o expectativas humanas. Entendió que su valor proviene de ser hijo de Dios, una verdad que le permitió atravesar lesiones, presión mediática y temporadas de incertidumbre con firmeza espiritual.
También compartió que estudió teología de forma privada. Kaká aclaró que no busca ser pastor, sino profundizar su fe y poder compartir con mayor claridad lo que Cristo ha hecho en su vida. Su deseo es que otros, especialmente hombres que cargan con presiones y comparaciones constantes, puedan entender que su identidad no está en el éxito, sino en Cristo.
