Inauguran un monumento a Jesús en Brasil de 15 metros en la cima de un monte

En la ciudad brasileña de Duque de Caxias, en la región de la Baixada Fluminense, se inauguró recientemente un Monumento a Jesús con un formato inusual pero profundamente significativo para la comunidad de creyentes. El proyecto consiste en un letrero monumental con la palabra JESÚS cuyas letras alcanzan los 15 metros de altura, erigido en la Hacienda Paraíso, en el distrito de Xerém. Desde su apertura, esta estructura ha atraído la atención de creyentes y turistas, convirtiéndose en una nueva postal que proclama la centralidad de Cristo en la vida de la ciudad.
Este Monumento a Jesús no sólo destaca por su tamaño, sino por el mensaje explícito que ofrece a quienes lo contemplan. La voluntad de levantar un nombre glorioso en un formato visible desde la distancia responde a un anhelo de afirmar públicamente la fe en Jesucristo y ofrecer un espacio físico donde los visitantes puedan orar, reflexionar, hacer retiros y eventos cristianos La elección de la palabra JESÚS en letras gigantes facilita que incluso aquellos que viajan por la zona experimenten un recordatorio de la fe cristiana en medio de la vida cotidiana.
Monumento a Jesús como símbolo de fe y encuentro
El nuevo Monumento a Jesús se encuentra dentro del complejo denominado Monte Sinaí, un espacio diseñado para la oración, la contemplación y el turismo. Esta área, que combina naturaleza y mensaje espiritual, fue concebida con la intención de crear un entorno donde creyentes de distintas denominaciones puedan reunirse, reflexionar y fortalecer su relación con la fe. El lugar impulsa además oportunidades para la evangelización, ya que las imágenes del monumento han circulado ampliamente en redes sociales y han despertado curiosidad incluso fuera de Brasil.
Asimismo, este Monumento a Jesús está llamado a ser un impulsor del turismo en la región. Las imágenes que circulan en plataformas digitales ya han generado curiosidad que traslada a personas de otras ciudades y estados hacia este nuevo sitio de fe. Para muchos, representa una oportunidad de evangelización práctica: el mensaje de Cristo visible desde la carretera abre puertas para conversaciones sobre la fe protestante y el papel de Jesucristo en la vida del creyente.
