Universidad británica señala que la Biblia es violenta
Polémica académica por la interpretación de los relatos bíblicos

La Universidad de Sheffield, en el Reino Unido, generó indignación tras incluir advertencias sobre los relatos bíblicos en su programa de Literatura Inglesa. Según la institución, estos textos presentan “lesiones corporales gráficas y violencia sexual”, refiriéndose a la crucifixión de Jesús y a la historia de Caín y Abel.
De acuerdo con el comunicado interno, las etiquetas son “herramientas académicas estándar” para alertar sobre material sensible o gráfico, con el fin de que los estudiantes estén preparados para discutir temas complejos en clase. Sin embargo, la medida fue recibida con fuertes críticas de parte de cristianos y académicos.
Universidad y censura bíblica en el ámbito académico
Andrea Williams, representante del Christian Legal Centre, calificó de “absurdo” que la universidad de Sheffield asocie los Evangelios con violencia sexual. Para ella, “sugerir que la crucifixión involucra ese tipo de violencia es una profunda mala interpretación del texto, pues representa el mayor acto de amor, sacrificio y redención”.
Angus Saul, del Christian Institute, señaló que ni los Evangelios ni el libro de Génesis contienen descripciones explícitas de los hechos que la advertencia sugiere. “Estos pasajes son mucho menos gráficos que otros textos literarios que los estudiantes leen a diario”, explicó.
Varios críticos acusaron a la universidad de caer en una forma de censura encubierta bajo el argumento de la sensibilidad social. Argumentan que el cristianismo ha sido la base de la civilización occidental, y etiquetar la Biblia como un texto dañino refleja un intento de marginar su influencia espiritual y cultural.
El podcaster Mark Lambert fue más allá, advirtiendo sobre una cultura que pretende “sexualizar a los niños y censurar la Biblia al mismo tiempo”. En sus palabras, “esto no es educación, sino evasión superficial que debilita la academia”.
No se trata de un caso aislado. En la Universidad de Nottingham ocurrió algo similar cuando se advirtieron textos medievales que contenían referencias a la fe cristiana, pero no se incluyeron avisos sobre material sexual o antisemita. Para muchos, esa disparidad revela un claro sesgo ideológico.
Este tipo de medidas plantea un debate profundo sobre la libertad académica y la comprensión de la fe. El Evangelio no debe mirarse como un contenido ofensivo, sino como una fuente de esperanza que transforma vidas. Frente a una cultura que busca reinterpretar todo bajo los criterios del momento, los creyentes están llamados a mantener firme el testimonio, confiando en que el mensaje de la cruz sigue siendo más fuerte que cualquier etiqueta humana.
