El devocional de hoy
Presos del Temor
Lectura: Hebreos 2:5-18(Hebreos 2:14-15) Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo; y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.
Tres amigos conversaban sobre el tema de la muerte cuando uno de ellos preguntó, "¿Qué quieres que la gente comenta de ti en tu funeral?" El primero dijo, "Quisiera que digan que yo era un gran humanitario que se preocupaba por el bienestar de su comunidad." El segundo dijo, "Que digan de mí que era un buen esposo y padre y que era un ejemplo digno de ser imitado." El tercer amigo dijo, "La cosa que más quiero que la gente diga es ¡Miren, se esta moviendo!"
Para la mayoría de la gente el pensamiento de la muerte es deprimente y lúgubre. Y no es por nada, porque la muerte presenta a la humanidad un misterio y la finalidad de todas las cosas como las conocemos en esta vida. La muerte no es simplemente la cesación de las funciones biológicas en una entidad orgánica sino que es, irónicamente, un espíritu (o antes bien son espíritus) vivientes que han sido dados la autoridad de hacer cesar las funciones biológicas en dichas entidades. En I Corintios 15:26 la Biblia nos dice que la muerte es uno de los enemigos de Dios.
Lo que queremos saber es ¿Cómo es que estos espíritus llegaron a tener tanta autoridad en la tierra si son enemigos de Dios? La triste verdad es que el mismo hombre les dio esta autoridad. "Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron." (Romanos 5:12). Cuando nuestro padre Adán desobedeció a Dios entró la ley de la paga del pecado: que es la muerte (Romanos 6:23).
Me dirás, "Pero si era el hombre que pecó, ¿Porqué todos los animales y plantas tienen que sufrir la muerte también?" Toda la creación estaba bajo el dominio del hombre y cuando él dio cabida al pecado, y por ende la muerte, todo cayó bajo el poder de nuestro adversario. Romanos 8:19-23 dice que toda la creación gime y sufre (a causa del pecado del hombre) hasta que el hombre experimenta su plena liberación en la resurrección de los muertos en el día final. Por esta razón vino Cristo; para restaurarnos el dominio que perdimos con el pecado. Él murió para librarnos del poder del pecado y muerte y darnos una herencia entre los que tienen la vida eterna.
Este cuerpo ha sido corrompido porque ha gustado el pecado y por esto no podemos entrar en la presencia de Dios (en el paraíso) con él. Por esto en la resurrección de los muertos, todos los creyentes recibirán un nuevo cuerpo que jamás morirá. La cesación de la vida como nosotros la conocemos no es el fin de la vida sino el principio. Para los que hemos recibido el perdón de nuestros pecados la muerte significa una graduación
CONFIANZA EN JESUCRISTO APAGA EL TEMOR DE LA MUERTE.
(I Corintios 15:55-56) ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde, oh sepulcro, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley
Hno. Prince Parker