El devocional de hoy

Dilo claramente

Lectura: Colosenses 4:1-6; Efesios 6:18-20

(II Corintios 6:11) Nuestra boca, oh corintios, os ha hablado con toda franqueza. Nuestro corazón se ha abierto de par en par.


Un ministro estaba enseñando a un grupo de prisioneros sobre la oración usando como modelo lo que se conoce como el Padre Nuestro (Mateo 6:9-13). Les explicaba las palabras de apertura, "Padre nuestro", y decía a los hombres que aunque ellos eran "linaje" de Dios porque Él los creó (Hechos 17:28-29), pueden convertirse en "hijos" de Dios sólo cuando coloquen su confianza en su Hijo Jesucristo (Romanos 8:14-17). Entonces Dios de verdad se convierte en su Padre celestial. Pero las palabras de su vocabulario
parece haber dejado los prisioneros can la "vista clara".

Mientras luchaba para comunicar ese mensaje, uno de los hombres dijo: "Déjeme decirlo." Y dijo: "¡Escuchen! Dios los hizo ¿verdad? Pero eso no significa que no van a ir al infierno. Sólo pueden ser hijos de Dios si Él los salva. Para conseguir eso, tienen que dejar las tonterías del pecado y
confiar en Cristo. Si no lo han hecho, más vale que lo hagan ahora o se van a quemar en el abismo." Después de la lección, tres prisioneros aceptaron a Cristo.

Ese día él aprendió una lección. Cuando presentamos el evangelio tenemos que usar términos y conceptos que nuestra audiencia conozca. Debemos expresarlo clara, simple y exactamente y de manera que quienes nos escuchen puedan entenderlo.

Ya sea que estemos presentando el evangelio a prisioneros, adolescentes, trabajadores o inversionistas, debemos comunicarlo llanamente. Eso no siempre es fácil, por lo que tenemos que pedir a Dios que nos ayude a presentar el mensaje claramente (Colosenses 4:4).

LA VERDAD DEL EVANGELIO ES TAN CLARA COMO EL AGUA, PERO NO SIEMPRE SE PRESENTA ASÍ.

(Efesios 6:19) y orad por mí, para que me sea dada palabra al abrir mi boca, a fin de dar a conocer sin temor el misterio del evangelio,

Hno Prince Parker

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