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Afanados y Preocupados - 4.8 de 5 basado en 6 votos
Escrito por Cristian Sepúlveda Jara
Publicado el 05 Julio 2014
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preocupado2014-07En algún momento de nuestras vidas se hace bien detenerse un momento y pensar si en lo que estamos, si lo que realizamos, nos lleva a donde realmente deseamos estar.  Se hace bien el detenernos a pensar y hacer una pausa, un alto que nos permita reflexionar cual está siendo o ha sido el costo por alcanzar lo que anhelamos o a lo que aspiramos tener y observa como muchas personas se pierden no solo  en su quehacer laboral, no solo en su ámbito académico, no solo  en sus proyectos personales, no solo en alcanzar sus metas, sino que se pierden a  sí mismos, a las personas que quieren, su relación con Dios, su vida espiritual. Transitan sin percatarse del cómo se diluyen sus vidas, del cómo se desvanece el más plausible obsequio que como seres humanos podemos tener… un obsequio llamado Paz.

 


Recuerdas a Marta y María, sí, dos mujeres que han sido ilustradas en un pasaje de la Biblia (Lucas 10:38-42), en la que Jesús mismo nos presenta un ejemplo claro de cómo los afanes en la vida, los quehaceres, las preocupaciones, las tareas diarias, nos hacen descuidar lo más importante de esta.  Imagina que la persona de ese relato de la Biblia fueses tú, y que el mismo Jesús te respondiera de la siguiente manera: [Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas…]


Hoy la disconformidad pareciera ir tomando un rol protagónico, rostros desencajados no disfrutando lo que poseen y padeciendo cientos de malestares por aquello que no pueden tener. Corazones atribulados, extrayendo hasta el último porcentaje de crédito de una tienda comercial para adquirir bienes que solo vienen a suplir vacíos, y/o en la tristeza como lo puede ser en quién adquiere solo por el hecho de pretender creer que así tendrá mucho más valor como persona, o bien por aparentar ser más que su prójimo.


La sabiduría de Dios, nos invita cada día a no descuidar lo más importante en nuestras vidas, por aquello que simplemente será pasajero. Con nada hemos llegado, y con nada nos iremos. Nuestro valor propio no está dado por nuestros títulos, nuestros bienes materiales, nuestros logros, nuestras metas, nuestras medallas, sino que Dios nos ha dado un valor único y especial, nos ha llamado la niña de sus ojos.

 


Como lo expresa un versículo de la Biblia en el Libro de Lucas 12:
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal…”
Que los afanes, la disconformidad, la obstinación, las diversas áreas de nuestro día a día no nos lleven a descuidar lo más preciado que podemos tener.

 

 

cristianSepulveda

Punto de encuentro Familiar es escrito por Cristian Sepúlveda Jara psicólogo y licenciado en psicología de la ciudad de Chillán, Chile.

Trabaja actualmente en el área de Educación, y en el área Clínica.

Cursó postgrado en indicadores clínicos en infancia y adolescencia en Concepción, Chile.

Forma parte de la Iglesia Metodista Libre y es integrante del ministerio musical y del equipo de expositores.

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