1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 Votación 0.00 (0 Votos)
Escrito por Julio Ruiz
Publicado el 28 Diciembre 2005
Imprimir

(1 Tes. 4:13-5 1-11)


INTRODUCCIÓN: La proximidad a un nuevo milenio está trayendo una especie de "desquiciamiento colectivo" en materia de la informática y en el campo religioso. Menciono estos dos porque en el primero "los dueños del negocio", especialmente las grandes compañías dedicadas al campo de la computación, no terminan de resolver el gran problema que se les presentará una vez entre el año 2000. Para tal fecha estos cerebros electrónicos , que fueron diseñados con dos dígitos, leerán los 00 del año 2000 como si fuera 1900 generando con esto una consecuente confusión en la base de datos. En inglés se conoce como Y2T=Year Two Thousand. Bien pudiera decirse que es el "virus" que mantendrá una especie de manicomio en el Internet, si no hay la preparación adecuada. El dolor de cabeza que esto ha traído es por los desbastaros efectos que tendrá a nivel de los gobiernos, especialmente en sus nominas, en el sistema bancario, correos, aviación y todo aquello que ahora no se mueve sino es a través de esta "señora sentada en su trono". Lo otro es el campo religioso, y especialmente a lo que concierte a la escatología. Con la inauguración de una sola moneda en algunos de los países europeos, conocida como el "Euro", las llamadas escuelas de interpretación apocalípticas, entre las que figuran la "dispensacionalista" estiman que esto es una señal inequívoca para que se cumpla el resto del "programa" premilenial. Dicho programa involucra el arrebatamiento de la iglesia de una manera invisible, el gobierno del anticristo y sus aliados la bestia y el falso profeta,, el reino milenial, la batalla del Armagedón y la gran tribulación. No será el propósito de este mensaje echar por tierra los que otros creen en esta materia, pero si poder ayudar con la voz autorizada de la palabra divina, de modo que pueda disiparse el marcado temor que se está infundiendo en fieles creyentes. Algunos en lugar de mantener una esperanza gozosa respecto a la segunda venida de Cristo, sus mentes están siendo cargas de toda una "teología del miedo", produciendo en algunos débiles en la fe hasta una inseguridad respecto a su destino eterno. Un estudio cuidadoso sobre la segunda venida de Cristo en las epístolas paulinas, por mencionar algunas, nos revela que la segunda venida de Cristo debe ser la causa de mayor seguridad, gozo, paz y esperanza cristiana. En el pasaje que analizaremos hoy las palabras "alentaos, animaos y edificaos" están presentes para ilustrarnos que ésta debería ser la postura cristiana frente al magno evento de los siglos: la "parusía" visible y gloriosa de nuestro Señor Jesucristo.

ORACION DE TRANSICIÓN: Alentémonos, anímenoslos y edifiquémonos mientras llega por segunda vez nuestro Señor Jesucristo.


I. ALENTAOS

1. La Segunda Venida nos Alienta sobre el lugar de los que ya han muerto. v. 13
Había cierta preocupación de los hermanos de Tesalónica respecto a los creyentes una vez que morían. ¿A dónde iban? ¿qué pasaría con ellos? ¿en qué condición estaban? Y en un sentido las cartas que el apóstol les dirige es para contestar tales preguntas pero a su vez para unirlas al gran tema de la segunda venida de Cristo. La muerte se ha asociado con el sueño desde el Antiguo Testamento (Gen. 47:30; 2 Sam. 7:12). Aquí el "dormir" no solo significa descanso del trabajo duro, sino que tiene implícita la idea de un glorioso despertar del creyente en la otra orilla de la vida. Seria como dormido para este mundo pero muy despierto en ese otro prometido (Luc. 16:19-31). Interesante que la palabra "cementerio" significa dormitorio, y de esta manera se asocia la muerte con el dormir. Nosotros no creemos ni en el "dormir del alma" ni tampoco en la "aniquilación del alma". Los muertos en Cristo están en su presencia de una manera conciente y esto es alentador respecto al destino eterno. Hay quienes no tienen esta esperanza, no saben a dónde van sus muertos ni qué pasará con ellos después de aquí.

2. La Segunda Venida nos alienta sobre el retorno de los redimidos con Cristo. V. 14
Quien cree que Jesús ha resucitado y vive, debe también creer que de igual manera resucitaremos y eso es precisamente lo que acontecerá con la venida de Cristo. Para Pablo los creyentes no eran meras "almas en pena" o que estaban solamente "liberadas de sus cuerpos". Según su teología habían seres humanos completos, personas reales que se podían palpar como le dijo Jesús a Tomás, pues un espíritu no tiene carne ni hueso. En la segunda venida, Dios traeré juntamente con su Hijo a aquellas almas para que se reúnan con sus cuerpos. Cuando ocurra la recuperación de esa unidad (cuerpo y espíritu) en una sola personalidad y con un "soma" nuevo, entonces todos esos cuerpos visibles irán al encuentro del Señor en el aire, de modo que estaremos para siempre con él. La palabra clave en este texto es "traerá" porque Dios se encargará que tales almas ya redimidas tengan la preparación para revestirse de un cuerpo glorificado. Los creyentes difuntos no dejarán de participar en la "parusía". !Tremenda comitiva acompañará al Gobernante eterno, al único y soberano Rey!

3. La Segunda Venida nos alienta a pensar en el orden que acontecerán las cosas v. 15

¿Tiene alguna importancia el orden de los acontecimientos que aquí aparecen? ¿Por qué "no precederemos a los que ya durmieron"? Porque los que están con el Señor gozan del privilegio del anticipo celestial, por lo tanto a ellos les corresponde primero resucitar. Les corresponde primero experimentar semejante milagro divino. Serán los primeros en tener el privilegio de saber lo que es poseer un cuerpo nuevo, que no estará sujeto a la corrupción, que no experimentara más las enfermedades, tentaciones y jamás se envejecerá pues será semejante al de su Señor Jesucristo. Hemos de alentarnos con esto, pues si algo hará la venida de nuestro Señor Jesucristo es revestirnos de "aquella habitación celestial".


                                                                                                                                           

1. La Segunda Venida de Cristo nos anima en lo que será este descenso glorioso v. 16.
La NASA ha mantenido por muchos años su programa de enviar hombres al espacio. A juzgar por los altos costos de estas operaciones, por los muy conocidos fracasos en algunas de las mismas y por lo limitado de los viajes (la luna ha sido lo máximo donde el hombre ha llegado), la conquista del espacio ha sido difícil para que el hombre. Pero Dios no tiene problemas técnicos o de limitación como la NASA para moverse fuera de su cielo. La Biblia nos habla del día del gran descenso glorioso. Si la humanidad se ha conmovido cuando sus limitadas criaturas han puesto algún aparato más allá de nuestras fronteras, ¿puede usted imaginarse aquel descenso del Hijo de Dios donde no solo habrá la presencia de millones de seres como parte de su corte, sino la conmoción del cosmos celebrando tal acontecimiento? El descenso de Jesús se hará con "voz de mando" y con "voz de arcángel". Cristo regresará como Conquistador, como soberano. Es la misma figura majestuosa que nos presenta el libro del Apocalipsis. Es como aquella voz con que los jefes militares arengan a sus tropas. La otra voz es de Arcángel. Por lo visto en las escrituras, el término "Arcángel" se aplica a alguien que es "jefe de los ángeles". Esta es una referencia a Miguel quien es considerado como el gran dirigente de los ángeles que se mantuvieron fieles a Dios y a su vez se nos revela como el protector del pueblo de Dios. Lo interesante es que tales voces serán para llamar a los muertos a la resurrección. El sonido de aquella trompeta no solo será para despertar a los muertos sino para transformar a los vivos. De acuerdo a esto, la venida del Señor será pública y universal; será una venida visible y será una venida audible. Note que tanto la trompeta como el ángel son de Dios. Esa trompeta proclamará que "Cristo es Rey de reyes", según Apc. 19:16. !Animaos con esta promesa!

2. La Segunda Venida de Cristo nos anima para experimentar un arrebatamiento unido v.17.
El arrebatamiento según la perspectiva de Pablo tenía que ver primero con una transformación de las almas con nuevos cuerpos y de los cuerpos con nuevos cuerpos. Una vez que esto ocurra subiremos para recibir a Cristo en las nubes en lo que será no solo la gran reunión con las verdaderas naciones unidas, sino en la gran reunión de la creación unida. Vea que tal reunión será en los aires, ¿no es este el lugar donde gobierna Satanás y sus demonios? Sí, y el hecho de que esa reunión sea allí nos ayuda a pensar en el dominio y la derrota final que sufrirá el enemigo del pueblo de Dios. Note, entonces, que ambos grupos "seremos arrebatados juntamente" para recibir al Señor en el aire, y de esta manera estaremos para siempre con él. Es interesante que Pablo no se complicó en investigar respecto al tiempo de estar con Cristo en los aires o en otro lugar, sencillamente dijo, "para siempre". Por todo esto "alentaos los unos a los otros con estas palabras".


3. La Segunda venida de Cristo nos anima a esperar sin la preocupación del tiempo v. 5:1
Los hermanos de Tesalonicenses estaban muy preocupados como algunos en el día de hoy acerca de los "tiempos" y de las "ocasiones" respecto a la segunda venida. Lamentablemente este tipo de preocupación a través de la historia, en lugar de oír las palabras del mismo Cristo cuando dijo: "pero de aquel día...nadie sabe .." (Mr. 13:32,33), ha llevado a los hombres a efectuar sus propios programas y no han atendido a la realidad que la venida de Cristo es el secreto mejor guardado que esta en el seno del Padre. En relación al tiempo, la Biblia una y otra vez le dice al creyente: "velad"; porque "no sabéis la hora que aparecerá la señal del Hijo del Hombre". Así, pues, tenemos que Jesús jamás habló de su nueva venida en términos de tiempo sino de condiciones. Nuestra preocupación no debe ser el tiempo. Jesús le dijo a sus discípulos: "No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad" (Hch. 1:7). Pero si debemos preocuparnos por lo que dice Mt. 24:14: "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin"; y lo que el mismo Jesús dijo en Hechos 1:8. El día del Señor (su segunda venida) será como "ladrón en la noche". Esta metáfora es la más usada para referirse a lo inesperado del suceso. Cuando se hable de "paz y seguridad" es cuando ocurrirá lo contrario, "destrucción repentina" ¿Cómo ve usted el escenario mundial para que ocurra la segunda venida?

III. EDIFICAOS

1. La Segunda Venida debe edificarnos para que andemos en luz v. 4, 5.
Pablo dijo que nosotros ni somos de las tinieblas ni estamos en las tinieblas. Por lo tanto la segunda venida no podrá sorprendernos por la naturaleza misma que tenemos. Pero tales palabras revelan que hay creyentes que todavía les gusta " participar de las obras infructuosas de las tinieblas, en lugar de reprendedlas". A los tales el apóstol amonesta para que busquen edificarse los unos a los otros viviendo una vida de luz para ellos mismos, la iglesia y en consecuencia para el mundo. Hay muchos creyentes que andan muy preocupados con respecto al tiempo y las ocasiones de la venida pero sus vidas carecen de un testimonio creíble. El gran divorcio entre la santidad y entre lo que "yo creo" ha venido desplazando la influencia de la iglesia como luz para esta sociedad en tinieblas. Hemos de recordar lo que somos: "hijos de luz e hijos del día". No tenemos parte con las tinieblas.

2. La Segunda Venida debe edificarnos para que estemos velando siempre v. 6.

El creyente debiera vivir cada día como si ese fuera el tiempo de su arrebatamiento. Asi vivieron los primeros cristianos después que Cristo ascendió. Tan real era su espera que muchos, como el mismo apóstol Pablo, no pensaban en estar muertos para cuando Cristo retornara. Una vida que está vigilando siempre se preocupara más por las condiciones para la venida que el tiempo mismo. Deberíamos, por lo tanto, vigilar qué tal es nuestra comunión con el Padre a través del Hijo, de qué está llena nuestra alma y nuestro espíritu, qué clase de esposo o esposa soy, qué tipo de hijo o hija soy, cómo son mis negocios o cómo soy en mi trabajo, colegio o universidad. Deberíamos vigilar de qué están llenos nuestros pensamientos, cómo son nuestras actitudes para con los demás hermanos o hasta dónde practico el amor fraternal entre mis hermanos. Aquí nos viene muy bien la amonestación de Pedro, cuando hablando el mismo tema dijo: "Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz" (1 Pe. 3:14).

3. La Segunda Venida debe edificarnos en la salvación obtenida v.9.
El mundo que rechaza a Cristo y su extensiva oportunidad de su gracia está expuesto a su ira divina. Más el creyente, el hijo de Dios está exento del juicio eterno. La segunda venida de Cristo nos recuerda que el vendrá a buscar un pueblo redimido y a juzgar a un pueblo condenado por su propio rechazo a la oferta de perdón eterno. De esta manera Pablo dice que sea que "velemos" (estemos aquí) o que "durmamos" (estemos con el Señor) nos iremos en su segunda venida. Todo esto para enseñarnos cuan importante es que nos edifiquemos "sobre nuestra santísima fe" que involucra una salvación tan grande alcanzada por nuestro Señor Jesucristo quien murió para concedérnosla gratuitamente. Hemos de buscar congregarnos siempre para que de una manera responsable nos edifiquemos los unos a los otros en esta salvación. En la "parusía" de Cristo debemos ser hallados dignos de modo que podamos estar en los cielos y cantar con todos los redimidos: "La salvación pertenece a nuestro Dios que esta sentado en el trono, y al Cordero" (Apc. 7:10b).

CONCLUSIÓN: Al igual que en los días de los Tesalonicenses, abunda al final de este milenio una gran preocupación respecto al tiempo de la segunda venida más que la condición para esperar este evento. La Biblia no nos ofrece en ninguna parte alguna tendencia para elaborar un programa que una vez cumplido los primeros pasos entonces vendrá el Señor Jesucristo. No encontramos tal cosa como una "agenda de su venida". Nuestra preocupación debiera estar en dos aspectos que tocan nuestras vidas y que tocan el reino de Dios. La primera preocupación obviamente se dirige hacia la el estilo de vida que llevamos. Hemos de vivir una vida de santidad pues sin ella nadie verá al Señor. Pero lo otro es que hemos de predicar este evangelio como testimonio a las naciones y "después de esto vendrá el fin". ¿Cuándo sucederá eso? No nos toca a nosotros saberlo. Ese es un secreto tan divino que la escritura dice que ni el propio Hijo sabe. Es recomendable que frente a esta "paranoia colectiva" que esta despertando la llegada del año 2000 recordemos que mientras que Cristo llega debemos "alentarnos, animarnos y edificarnos los unos a los otros con estas palabras". ¿Cómo espera usted a Jesucristo?


Estudios de esta misma serie: 
Serie Unos a Otros: Amaos
Serie Unos a Otros: Animaos
Serie Unos a Otros: Animaos, alentaos y edificaos
Serie Unos a Otros: Exhortaos
Serie Unos a Otros: Soportaos
 Nota: Este estudio es brindado por entrecristianos.com y su autor para la edificación del Cuerpo de Cristo. Siéntase a entera libertad de utilizar lo que crea que pueda edificar a otros con el debido reconocimiento al origen y el autor.

 


 Suscríbete al boletín:
 
Estás aquí:   

¡Atención! utilizamos cookies

Al navegar por entreCristianos entendemos que aceptas su uso. Saber más

Acepto