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Escrito por 2007-11-11 11:41:26
Publicado el 09 Noviembre 2007
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egipto.jpgJezabel, la reina más despiadada mencionada en el Antiguo Testamento de la Biblia, en los libros de Reyes, se confirma que fue la propietaria de un sello de piedra hallado hace más de cuarenta años por los arqueólogos.

Esta princesa fenicia del siglo IX antes de Cristo contrajo matrimonio con Acab, heredero de Israel, uniendo así a dos pueblos históricamente enfrentados.

Aunque en la Biblia es destacada –parece ser que de forma bastante justa- sobre todo por su despotismo y crueldad, la arqueología ofrece otro punto de vista complementario: una mujer fuerte, extranjera entre los israelitas, que fue fiel a sus propias ideas y a la enseñanza de su padre, y que como bien relata la Biblia quiso instaurar el culto a los dioses de su infancia fenicia.

Aunque la realidad, es preciso reseñarlo, es que para alcanzar sus objetivos utilizó métodos despiadados, imponiendo sus propias ideas por la fuerza –y a menudo por la violencia- a todo el pueblo de Israel.

Entrando ya en el sello que se ha encontrado, dice el arqueólogo Korpel que no sólo contiene símbolos que indican que era propiedad de una mujer, sino también elementos que aluden a su pertenencia a la realeza.

Su auténtico valor reside en que no se trata sólo de una joya ornamental: es la pieza que usaba Jezabel para firmar oficialmente como reina los documentos; lo que indica, según el experto, que posiblemente la reina gestionaba algunas materias independientemente de Acab, algo que no era frecuente en la época y que hace destacable su autonomía como reina. Para lo bueno y para lo malo, ya que la propia Biblia hace énfasis en su ascendencia sobre el propio rey Acab a la hora de hacer prevalecer su voluntad, como fue el caso del asesinato de Nabot para quedarse con su viña.

EL RELATO BÍBLICO
Pueden leer la historia de Jezabel entre el libro primero de Reyes capítulo 16 versículo 31 y el segundo libro de Reyes hasta el capítulo 9 versículo 37; con el terrible final de la reina, cumpliendo lo profetizado por el profeta Elías, al morir asesinada por sus siervos y devorada por sus perros.


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