Muchas personas se sienten frustradas por el Islam después de 30 años de la Revolución Islámica en Irán - y esto se ve reflejado en las protestas que acontecen en Irán actualmente después de la polémica reelección del Presidente Mahmoud Ahmadinejad.
En Irán hay un movimiento de búsqueda espiritual y algunas personas
encuentran a Jesús. En la actualidad hay más de 100.000 creyentes que
profesan su fe en secreto y que a menudo se reúnen en iglesias caseras
de vertiginoso crecimiento. A estos cristianos se les denomina
"creyentes en secreto".
Las autoridades persiguen a estas personas. Durante el año 2008, por lo
menos 50 cristianos (en su mayoría musulmanes conversos), fueron
detenidos, torturados, intimidados e incluso se les quitó la vida por
su fe en Jesucristo. 2008 ha sido el año más duro en materia de
persecución cristiana desde la Revolución Islámica Iraní.
Paradójicamente al crecimiento de los "creyentes en secreto", el número
oficial de los cristianos se ha reducido a la mitad de los 250.000
armenios y cristianos asirios que existían antes de la revolución
islámica en 1979. Muchos han abandonado de Irán por la discriminación
y persecución. Desde la elección del Presidente Ahmadinedjad en 2005,
las fuerza de seguridad han hecho más rígidos los controles para
aplicar la legislación anti-cristiana.
Iglesias supervisadas por la policía secreta
Alrededor de la mitad de los 125.000 creyentes que hay en Irán
pertenecen a iglesias armenias, caldeas o asirias. Se les permite
enseñar a su propio pueblo en su propio idioma, pero se les está
prohibido predicar el evangelio. Muchas iglesias tienen una gran
cantidad de visitantes durante sus servicios los cuales son
supervisados por la policía secreta.
La otra mitad de creyentes, principalmente de habla farsi, se reúnen en
iglesias caseras y dependen de la televisión por satélite para su
alimento espiritual. Son creyentes que tienen mucha sed del Evangelio y
están desesperados por las Biblias y enseñanza espiritual en su propio
idioma.
Oficialmente el 99% de los 72 millones de iraníes son musulmanes, pero
estudios afirman que la sociedad iraní es la más secular en el mundo
islámico.
En la sociedad una gran mayoría de personas están descontentas con la
aplicación de las normas musulmanas como el uso del velo, la forma de
vestir de las mujeres.
Muchos exmusulmanes afirman que los iraníes están sufriendo un vacío
espiritual, pues buscan a Dios y no lo encuentran en su religión. El
país está sumergido en una profunda inflación, con elevados precios en
artículos de primera necesidad a los que se unen los bajos salarios y
el aumento galopante del desempleo.
Conversiones que dan fruto
Los nuevos cristianos generalmente comparten sus experiencias con sus
familiares y amigos. Ejemplo de ello es una iraní que se convirtió al
cristianismo y que vive en los países escandinavos. Hace un par de
años visitó su país y compartió su fe en su casa y sus familiares
comenzaron a asistir a una iglesia casera que tenía unos 50 miembros.
Al regresar un año siguiente se encontró que esa congregación había
crecido en 250 miembros.
Otro testimonio es la de un ladrón que por casualidad escuchó un sermón
en lengua farsi, mientras probaba la antena parabólica que había
robado, en ese momento entregó su Cristo y compartió el mensaje con los
compañeros con los que practicaba sus fechorías. Hoy en día se
congregan en una iglesia casera de 12 miembros.
Crecer espiritualmente en la clandestinidad
La mayoría de los miembros de las iglesias caseras se reúnen a
escondidas ocultándose de las autoridades y militantes islamistas. En
sus reuniones sintonizan programas de radio y televisión cristianos, o
comparten lo que consiguen por Internet en lengua farsi para crecer
espiritualmente.