|
Escrito por Lourdes Martinez
|
|
Jueves, 17 de Marzo de 2011 07:14 |
Menospreciar los valores de otros sólo nos lleva a recibir ser llevados al postrer estado sin oportunidad de elegir. Competencia reina ahora entre individuos e iglesias, buscando ser mayores, cubriendo las apariencias. Ser vistos y halagados por otros, a todos nos gusta sentir; mas, en nuestro afán por lograrlo, a otros solemos herir. Buscar nuestra propia gloria al Señor nos lleva a herir; perdiendo, en esta forma, lo que con humildad habríamos de recibir. Marcos 9:35
 |